No voy a permitir que me hagas más daño

Cada vez que te acercas
recuerdo aquélla vez
en la que prometías
que me ibas a querer de forma ínfima.
Cada palabra clavaba en mi pecho,
impaciente porque fuera a ser...
Tu siempre decías,
y esperando, de mientras dolía,
porque cada promesa nunca fue.
Miro tus ojos y no puedo creer
que cambiaras de pronto, 
que todo vaya de al revés.
De un profundo cielo
a un infinito pozo.
"Creo que esto puede cambiar" creí yo.
Pero sonó tu rostro
a una perdida voz, 
en un inmenso loco murmullo
con una avariciosa razón.
Sin escucharme, sin mirarme a los ojos
y poderme leer sin olvidar los puntos flacos,
y olvidando cada hecho que di por ti.
Amar no debería de doler,
pero duele.
Y claro, por más que queramos que prenda la luz,
siempre vuelve el anochecer.
No entiendo a las personas
y ninguna persona me logró entender a mi.
En todas las historias, intentos de amor
que desde un principio siempre se desveló el fin.
Aunque nos hiciéramos ciegos, 
la evidencia siempre llega a su escena.
Y como siempre, en todos los desamores, un culpable...
Normalmente el menos indicado niega sus espinas,
y te juzga como único motivo del fracaso, 
en el que siempre estuvo claro que sería triunfo, estando separados.
Me insultas, me hieres.
Y aunque soy fuerte, soy yo la que teme.
Puedo ser la presa que utilices en tus errores.
Señálame inconforme, mírame sin mirarme...
pero ¡jamás voy a agachar la cabeza para que puedas desvalorarme!







5 comentarios:

  1. Esta letra es buenísima!! me encanta sobretodo la última frase!! sigue así hermana!! :D

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  2. Este texto tiene toda la razón¡¡¡ Me ha encantado :) Bss

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  3. ME ENCANTA HERMANA!!!!
    en especial el fina!!! sigue asi eres la mejor!!!

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